A este jabón le tenía unas ganas enorme! Llevaba tiempo dando vueltas al diseño, si hacerlo con jabón de glicerina fingiendo hielos... si hacer jabón muy verde e incluirlo como "hojitas de hierbabuena"... al final me dije "si lo menos es más"... así que ale, a la cocina y aquí está...
Base de oliva, coco, palma y girasol, con un sobreengrasado de aguacate y oliva. Vitamina E a tutiplen y una mezcla deliciosa aromática: aroma alimentario de ron, aceites esenciales de lima, de limón y de hierbabuena. Coloreado con espirulina y clorofila.
Tierno, espumoso y muy nutritivo... me encanta!
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miércoles, 18 de abril de 2012
Baño relajante.
Me pidió mi madre unas sales de baño relajantes y claro, prerrogativa de hija de no hacer caso a la madre...
Evidentemente (y no es que tenga nada en contra de las sales), aproveché la circunstancia para cacharrear un poco, y pensé en hacer un baño completo; con su espuma, su hidratación y por supuesto, su relax. Pues aquí está: jabón de lavanda, jabón de karité y violeta y jabón de castilla picados juntos. Añadí sales del Mar Muerto con aceite esencial de lavanda y flores de lavanda biológicas.
Como de mi casa no sale nada sin que yo lo pruebe... hice cinco, y sólo quedan dos. Hasta mi chico se ha apuntado al carro.
Evidentemente (y no es que tenga nada en contra de las sales), aproveché la circunstancia para cacharrear un poco, y pensé en hacer un baño completo; con su espuma, su hidratación y por supuesto, su relax. Pues aquí está: jabón de lavanda, jabón de karité y violeta y jabón de castilla picados juntos. Añadí sales del Mar Muerto con aceite esencial de lavanda y flores de lavanda biológicas.
Como de mi casa no sale nada sin que yo lo pruebe... hice cinco, y sólo quedan dos. Hasta mi chico se ha apuntado al carro.
lunes, 19 de marzo de 2012
Champú para cabello graso
Mi costillo lleva varios meses usando mis champús sólidos y está encantado, así que cuando uno de mis mejores amigos me pidió uno a medida para usar con frecuencia, me animé y dije ¿por qué no?
Así que empecé a preparar los oleatos de lavanda y de romero en oliva, para regular la grasa del cuero cabelludo, y la infusión de ortigas: blanca y verde, tanto para regular la grasa, como la verde más enfocada a evitar la caída del cabello, fortaleciéndolo.
La fórmula está equilibrada con los citados oleatos, coco, ricino, almendras, palma, girasol y cera de abeja, y añadí aceites esenciales de lavanda y de romero, para reafirmar las propiedades del champú.
Huele genial, a limpio y fresco, y deja el pelo brillante, sin sensación de pesadez. Objetivo conseguido.
Así que empecé a preparar los oleatos de lavanda y de romero en oliva, para regular la grasa del cuero cabelludo, y la infusión de ortigas: blanca y verde, tanto para regular la grasa, como la verde más enfocada a evitar la caída del cabello, fortaleciéndolo.
La fórmula está equilibrada con los citados oleatos, coco, ricino, almendras, palma, girasol y cera de abeja, y añadí aceites esenciales de lavanda y de romero, para reafirmar las propiedades del champú.
Huele genial, a limpio y fresco, y deja el pelo brillante, sin sensación de pesadez. Objetivo conseguido.
domingo, 18 de marzo de 2012
Mmmmmm... el sol!
Estos días echaba de menos un jabón cítrico, alegre, que me diese alegría por la mañana, así que ayer, ni corta ni perezona decidí comerme una pizza y aprovechar el tiempo para hacer un jabón a mi gusto. Tenía un par de piezas del jabón de palma rojo que no me habían quedado bien cortadas (sí, es la pega del jabón artesano... que es artesano, y amorfo!) así que las rallé y reutilicé porque su intenso olor a canela y naranja iba a dar el fondo de mi nuevo jabón.
Como el jabón es para mí, fórmula sencilla, que me encanta y siempre sale bien (oliva, coco, ricino, palma, manteca de cerdo y macadamia), con un sobreengrasado ajustado y esenciales de lima, bergamota, verbena y mandarina.
Este jabón, aún nacido del espíritu del aprovechamiento, me parece de los más bonitos que me han salido. Sin pretensiones, pero llevando un soplo de sol, alegría y frescura al baño.
Sólo tengo 8 pastillas...
Como el jabón es para mí, fórmula sencilla, que me encanta y siempre sale bien (oliva, coco, ricino, palma, manteca de cerdo y macadamia), con un sobreengrasado ajustado y esenciales de lima, bergamota, verbena y mandarina.
Este jabón, aún nacido del espíritu del aprovechamiento, me parece de los más bonitos que me han salido. Sin pretensiones, pero llevando un soplo de sol, alegría y frescura al baño.
Sólo tengo 8 pastillas...
Avena y miel para Esther
Me encanta la avena.
Después de conseguir trabajar con ella y que me resulten unos jabones decentes estéticamente además de bien hechos, hoy os presento el último, hecho por encargo.
Me ha hecho mucha ilusión este encargo, porque la gente, por conocer la avena (venden jabones y geles "de avena" en todos los supermercados) no le hace demasiado caso. Sin embargo, para pieles sensibles, atópicas y/o delicadas, hay pocos jabones mejores que los de avena. Una base clásica y sencilla, que sabemos que funciona (oliva, coco y palma), complementada con karité, almendras y miel. Combinación suave, respetuosa y reequilibrante, reforzada con un alto sobreengrasado.
El agua ha sido sustituída por leche de avena hecha en casa con avena bio, y lleva harina de avena en la traza. Sin colorantes y sin aromas, es un jabón que huele suavemente a avena y miel, y no necesita nada más.
Después de conseguir trabajar con ella y que me resulten unos jabones decentes estéticamente además de bien hechos, hoy os presento el último, hecho por encargo.
Me ha hecho mucha ilusión este encargo, porque la gente, por conocer la avena (venden jabones y geles "de avena" en todos los supermercados) no le hace demasiado caso. Sin embargo, para pieles sensibles, atópicas y/o delicadas, hay pocos jabones mejores que los de avena. Una base clásica y sencilla, que sabemos que funciona (oliva, coco y palma), complementada con karité, almendras y miel. Combinación suave, respetuosa y reequilibrante, reforzada con un alto sobreengrasado.
El agua ha sido sustituída por leche de avena hecha en casa con avena bio, y lleva harina de avena en la traza. Sin colorantes y sin aromas, es un jabón que huele suavemente a avena y miel, y no necesita nada más.
Leche de cabra, miel y canela
Me gustó tanto el jabón de leche y miel, que repetí la fórmula, añadiendo canela en polvo y aceite esencial de canela para ver el resultado.
Ha surgido un jabón muchísimo más oscuro, de un olor intenso y duradero y con la misma cremosidad que el de leche y miel. Así pues, misma combinación de oliva, coco, palma, girasol, karité y cera de abeja, con leche de cabra y leche de cabra en polvo, y miel en la traza. Aroma de miel y aceite esencial de canela, con el añadido de canela en polvo.
Espectacular en su sencillez.
Ha surgido un jabón muchísimo más oscuro, de un olor intenso y duradero y con la misma cremosidad que el de leche y miel. Así pues, misma combinación de oliva, coco, palma, girasol, karité y cera de abeja, con leche de cabra y leche de cabra en polvo, y miel en la traza. Aroma de miel y aceite esencial de canela, con el añadido de canela en polvo.
Espectacular en su sencillez.
Coco cream
Estoy trabajando en lograr buenos jabones sin aceite de oliva, y este jabón ha cumplido las expectativas ampliamente. Una base de girasol, coco, palma, sebo de vaca, estearina y maíz, con un sobreengrasado moderado de maíz, ha dado un jabón suave, cremoso, espumoso y acondicionador al máximo. Una maduración de 4 meses ha ayudado a la dureza del jabón, inicialmente, algo blando. El toque de color lo da el cacao natural y la fragancia es de crema de coco, muy suave y dulce, para quien no le gusten los olores demasiado intensos.
Sin más, aquí tenéis una fórmula que no tocaré más, me encanta!
Sin más, aquí tenéis una fórmula que no tocaré más, me encanta!
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